UNIDOS POR LA TRISTEZA Y FORTALECIDOS EN LA PROMESA DE DIOS DESPEDIMOS AL CAPITÁN MORENO
Miércoles, 07 de diciembre de 2016 a las 2:00 pm
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En medio de la tristeza por lo ocurrido, familiares, amigos y compañeros del Capitán Post Mortem Luis Alberto Moreno Guerra se reunieron este miércoles 7 de diciembre de 2016 en la parroquia San Jerónimo, en comunidad de La Cabima, para despedir a quien consideran “un líder de batalla y pilar del hogar”. A su llegada en medio de la lluvia, el féretro fue escoltado en una calle de honor conformada por sus compañeros de la sexta promoción del entonces, Centro de Enseñanza Superior (CES) y del Grupo De Reacción Rápida (GAR) en la Zona Policial de Colón en la que era jefe, antes que el fatal accidente ocurrido el sábado 3 de diciembre truncara su vida. En la ceremonia religiosa estuvieron presentes el Director General de la Policía Nacional, Omar Ariel Pinzón Marín junto a miembros del Directorio y demás compañeros de uniforme que aun consternados por despedir a uno de los suyos, sienten el consuelo de haber conocido a tan extraordinaria persona. “Fue un compañero y un hermano que partió, bajo la promesa de ofrendar hasta su vida y con ese mismo compromiso, apoyaremos siempre a su familia” dijo el Director General, Omar Pinzón. Por su parte, el comisionado y jefe de la Zona Policial de Colón, Carlos Rumbo manifestó los aportes de este oficial, siempre pendiente de las unidades bajo su mando y de que cada misión encomendada resultara exitosa a bien de la comunidad. El capitán Post Mortem Moreno fue parte de los 49 egresados de la VI Promoción denominada “Centuriones”, que el 9 de abril del 2007 se graduaron como subtenientes con el deseo de servir a la patria. Para sus compañeros de promoción, este joven oficial de gran valía representaba todo lo que se espera del deber ser de un policía: ejemplo de valor, lucha e integridad. Terminada la ceremonia, en las afueras de la iglesia se realizaron los veintiún disparos de salva en homenaje a su memoria, para luego llevar sus restos mortales hacia el cementerio Praderas de La Paz, donde se le dijo no adiós, sino hasta luego. “Morenito” o “comando” como le decían sus garritas (compañeros de labor) jamás perdía el buen sentido del humor ni ante las más difíciles pruebas, recuerdan todos. En fin, son muchos los bellos recuerdos que inmortalizan a nuestros seres queridos. Sin duda, la Policía Nacional perdió a uno de sus mejores hombres, pero su legado vivirá en cada uno de los hombres y mujeres que la integran. Hasta pronto capitán Moreno. Gracias por todo! |
