UN DIA ESPECIAL EN LA ISPOL
Domingo, 16 de febrero de 2014 a las 4:00 pm

Los domingos son especiales en el Instituto Superior Policial (ISPOL), desde temprano los jóvenes estudiantes esperan ansiosos la visita de sus seres queridos, con quienes comparten un día lleno de momentos gratos.

La señora Reymunda Peña, algo tímida ante las cámaras no escondió su emoción de reencontrarse con su hija, Leibys González; y con lágrimas, no de tristeza, sino de alegría por el orgullo que siente, de que un miembro de su familia lleve adelante sus sueños de servir a la Patria y portar el distinguido uniforme azul.

La fe y el deseo de superarse, es lo que impulsa a Leybis Gonzales y a todos  estos jóvenes a tomar la decisión de inscribirse en el ISPOL para ser parte de la Policía Nacional. Muy  feliz, nos manifestó sentirse por poder servir a los demás, y aportar al fortalecimiento y crecimiento de Panamá.

Su padre, el señor Patrocinio González dijo sentirse contento, por este esfuerzo, que vale todo el apoyo que ellos como familia le pueden dar.

Muchos de ellos provenientes de la ciudad capital, Colón y del interior del país, viajan, incluso varias horas para abrazar a estos  futuros policías, quienes con la emoción reflejada en su rostro les cuentan a sus familiares, sobre sus  experiencias, nuevas amistades  y todo lo aprendido.

Además es propicia la oportunidad para conocer a sus instructores con quienes mantienen una buena relación y agradecen por los consejos y tiempo dedicados a su formación.

Con tan solo 23 años, Yeisy Yangués, de la provincia de Chiriquí exhortó al resto de los jóvenes a formar parte de la Policía, por las oportunidades de crecimiento profesional y personal que les ofrecen desde el primer día en que se les abren las puertas de la institución.  

Por su parte, Jean Carlos Frías; decidió continuar la tradición familiar, y es que su padre y otros de sus parientes son uniformados. Expresó que  su pequeño hijo, es su fuerza para seguir y a quien también anhela ver un día, luciendo el uniforme policial, como una vez lo hizo su padre, y ahora lo hará él. Agregó sentirse afortunado por el amor y compresión que ha recibido de su esposa Joseline.

Para la Policía Nacional estos momentos en familia son más que especiales; es fortalecer los valores, moral y disciplina de cada uno de los estudiantes, formando en ellos ciudadanos íntegros con amor a su profesión como policías.   

Estas visitas se realizan desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la tarde en la sede del ISPOL, ubicada en Gamboa con el propósito de brindarles a los estudiantes un rato familiar ameno y de relajación, después de una semana ardua de estudio y preparación física.

 

 

 

 

 

 

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